Detengo el tiempo, cómplice testigo
para pensar en ríos caudalosos
en montañas turgentes
y en un bosque y su espesura
Si las horas vacilaran con temor,
calmaría su miedo con un dulce beso.
Si los días denotan su impaciencia
en la quietud prefiero adormecerme
entre pecho y ribera no hay tiempo
para la incertidumbre.
domingo 12 de octubre de 2008
Sustancia Anónima
Acorta la distancia, lo preciso
con la necesidad cantando urgencias
compongo sensaciones tan aladas
que surcan los espacios de la noche.
Tenerte entre mis brazos un delirio
es la bóveda que se abre a los sueños
con la llave de tú complicidad.
En tu abrazo me nace la codicia
de aventurar en tus piernas y quedarme
eterna, prisionera en un laberinto,
donde me enredo
vagabunda, sustancia anónima y olvido.
con la necesidad cantando urgencias
compongo sensaciones tan aladas
que surcan los espacios de la noche.
Tenerte entre mis brazos un delirio
es la bóveda que se abre a los sueños
con la llave de tú complicidad.
En tu abrazo me nace la codicia
de aventurar en tus piernas y quedarme
eterna, prisionera en un laberinto,
donde me enredo
vagabunda, sustancia anónima y olvido.
Las Palabras
Me gustan las palabras infinitas
que suenan cómo lánguidos suspiros
que se arrastran por el abecedario
en un insomne andar aletargado.
Me gustan las palabras que deslizan
consonantes discretas, silenciosas
expresiones de algún sentir arcano
sutiles, precavidas y profundas
Me gustan presumidas, remolonas,
perezosas caricias de un después
sin el remordimiento desbocado
de vocales cerradas, reprimidas.
Me gusta la palabra arrebolada
y que así permanezca por los siglos,
abarcando lejanos horizontes
veloz e intensamente luminosa
que suenan cómo lánguidos suspiros
que se arrastran por el abecedario
en un insomne andar aletargado.
Me gustan las palabras que deslizan
consonantes discretas, silenciosas
expresiones de algún sentir arcano
sutiles, precavidas y profundas
Me gustan presumidas, remolonas,
perezosas caricias de un después
sin el remordimiento desbocado
de vocales cerradas, reprimidas.
Me gusta la palabra arrebolada
y que así permanezca por los siglos,
abarcando lejanos horizontes
veloz e intensamente luminosa
miércoles 5 de marzo de 2008
Mientras El Duema
Seamos francos.
Usted no quiere que cante misterios en su oído
usted quiere que grite gozosos improperios
salidos de una boca que no pareciera ser la mía,
asáltela. Haga todo suyo el perfil de mi boca
mi lengua de contorsionista y mi garganta aguerrida.
A cambio pediría que no se me vaya la vida
bordando filigranas con hechos nebulosos e imprecisos
que se confunden con los sueños,
quiero en frente soltarle la estampida de fieras
que me pisotean el pecho.
Llegó la hora de hablar de cuerpo entero
Resbale entre mis manos todo aquello
que por callar se ha vuelto enhiesto en la espera,
resbale entre mis senos todo aquello
que por vergüenza le ha mordido las entrañas
durante demasiado tiempo,
libérelo que aquí estoy para sostenerlo.
De sus manos haré un poema que diga
lo preciso, en el sitio exacto,donde iniciamos nuestra travesía
mas sosténgame con esos brazos de remero
para que mi regreso sea a tierra firme
y no me quede vagando entre las aguas
de las dudas y de las ganas.
Quiero sentirme eterna, como un grito prolongado
que se aferra a su espalda clavándoles las uñas,
quiero que usted decante sus palabras
en esta piel impúdica confesa,
licenciosa, quemante, relucida.
Ser una ofrenda pagana
que no persigue más fin que sacudirse
de las trabas, cadenas y delirios
por consignarle nombres al amor.
Mientras, él continúe dormitando
en la esquina del espejo
preciso que me clave la mirada,
que sus ojos no bajen la guardia,
maldigo el fastidioso afán
por silenciar el alma.
Usted no quiere que cante misterios en su oído
usted quiere que grite gozosos improperios
salidos de una boca que no pareciera ser la mía,
asáltela. Haga todo suyo el perfil de mi boca
mi lengua de contorsionista y mi garganta aguerrida.
A cambio pediría que no se me vaya la vida
bordando filigranas con hechos nebulosos e imprecisos
que se confunden con los sueños,
quiero en frente soltarle la estampida de fieras
que me pisotean el pecho.
Llegó la hora de hablar de cuerpo entero
Resbale entre mis manos todo aquello
que por callar se ha vuelto enhiesto en la espera,
resbale entre mis senos todo aquello
que por vergüenza le ha mordido las entrañas
durante demasiado tiempo,
libérelo que aquí estoy para sostenerlo.
De sus manos haré un poema que diga
lo preciso, en el sitio exacto,donde iniciamos nuestra travesía
mas sosténgame con esos brazos de remero
para que mi regreso sea a tierra firme
y no me quede vagando entre las aguas
de las dudas y de las ganas.
Quiero sentirme eterna, como un grito prolongado
que se aferra a su espalda clavándoles las uñas,
quiero que usted decante sus palabras
en esta piel impúdica confesa,
licenciosa, quemante, relucida.
Ser una ofrenda pagana
que no persigue más fin que sacudirse
de las trabas, cadenas y delirios
por consignarle nombres al amor.
Mientras, él continúe dormitando
en la esquina del espejo
preciso que me clave la mirada,
que sus ojos no bajen la guardia,
maldigo el fastidioso afán
por silenciar el alma.
Mirarte así tendido boca arriba...
Mirarte así tendido boca arriba
desvergonzadamente embriagador
violenta mi deseo con furor
obligándome a fiera arremetida.
Boca arriba, desnudo sin pudor
insinuante, cautivo de mi adentro
que por lamer lamiérate en el centro
del signo que provoca mi calor.
Y tendido desnudo me conduces
a perder el asombro entre tus piernas
y a deslucir el brillo de las luces.
Desnudo sonríes a mi costado
y en la hora del reposo merecido
un solo palpitar entrelazado
Mirarte así tendido boca arriba
desvergonzadamente embriagador
violenta mi deseo con furor
obligándome a fiera arremetida.
Boca arriba, desnudo sin pudor
insinuante, cautivo de mi adentro
que por lamer lamiérate en el centro
del signo que provoca mi calor.
Y tendido desnudo me conduces
a perder el asombro entre tus piernas
y a deslucir el brillo de las luces.
Desnudo sonríes a mi costado
y en la hora del reposo merecido
un solo palpitar entrelazado
Nubarrón
A ratos la mirada se me nubla
como si un obstinado nubarrón
decidiera enredarse en mis pestañas,
a manotazo limpio lo disipo
y el muy desvergonzado,
me respondecon un aullido de ventisca
que antecede al aguacero.
Me vierto en cataratas
Me conoces, no es mi culpa
las nubes confabulan en mi contra
A ratos la mirada se me nubla
como si un obstinado nubarrón
decidiera enredarse en mis pestañas,
a manotazo limpio lo disipo
y el muy desvergonzado,
me respondecon un aullido de ventisca
que antecede al aguacero.
Me vierto en cataratas
Me conoces, no es mi culpa
las nubes confabulan en mi contra
Gabriela
Con esa risa que cascabelea
en el aire. Con esa turbulencia
que provocan sus ojos descubiertos
y ese andar de sirena distraída
enciende las mejillas del ocaso…
y aunque todo el océano se agite
y las gaviotas vuelen de cabeza
Gabriela no se entera, sólo mira
y transita ligera, indiferente
aunque el mundo se ponga de rodillas.
Con esa risa que cascabelea
en el aire. Con esa turbulencia
que provocan sus ojos descubiertos
y ese andar de sirena distraída
enciende las mejillas del ocaso…
y aunque todo el océano se agite
y las gaviotas vuelen de cabeza
Gabriela no se entera, sólo mira
y transita ligera, indiferente
aunque el mundo se ponga de rodillas.
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