Ni bruta ni devota
arrebatada sí
envuelta en llamas
Opaca entre las nubes
sorda frente al silencio
cada vez más lejana.
Yo soy la obscura,
la insana, la maldita.
La hembra lujuriosa
La que se nutre de tus antojos
Sólo Poesía
Ni bruta ni devota
arrebatada sí
envuelta en llamas
Opaca entre las nubes
sorda frente al silencio
cada vez más lejana.
Yo soy la obscura,
la insana, la maldita.
La hembra lujuriosa
La que se nutre de tus antojos
Celeste y el fulgor de tu mirada
ha dejado en mi piel una impresión
difícil de borrar. Que el horizonte,
cómplice de éste tu y yo,
prolongue la sonrisa
Entre el cielo y el mar
te acompaño en lo imposible
que la razón silencie la pregunta
los gemidos darán su aprobación.
