Mirarte así tendido boca arriba...
Mirarte así tendido boca arriba
desvergonzadamente embriagador
violenta mi deseo con furor
obligándome a fiera arremetida.
Boca arriba, desnudo sin pudor
insinuante, cautivo de mi adentro
que por lamer lamiérate en el centro
del signo que provoca mi calor.
Y tendido desnudo me conduces
a perder el asombro entre tus piernas
y a deslucir el brillo de las luces.
Desnudo sonríes a mi costado
y en la hora del reposo merecido
un solo palpitar entrelazado
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miércoles, 5 de marzo de 2008
lunes, 14 de mayo de 2007
Soneto Prohibido

Me sucede que hay veces, muchas veces
que tanto te amo como te maldigo
y tu abrazo de amante es de enemigo
que clava sus puñales sin reveses.
Sucede que me obligo a no pensarte
a volverte humo, niebla y espejismo
a lanzar tu existencia al negro abismo
donde nunca, jamás pueda encontrarte.
Sin embargo, te busco en los rincones
te llamo en todos, todos mis silencios
y lleno días con ensoñaciones.
Mis manos cobran vida si te invoco
aunque me dejas pálidos recuerdos
¡Que sentir! Me liquida poco a poco.
Una Noche sin Luna y sin Estrellas

El mundo se traslada en un constante
gravitar luminoso que fascina
su destello, su brillo rutilante
es portal a la vida que encandila.
Sin embargo, me encuentro con la calma
de una noche sin luna y sin estrellas,
una noche perfecta para mi alma
que busca transitar sin dejar huellas
ya no quiero seguir astros fugaces
habitantes de un falso firmamento
cegados por la luz de su portento
y en medio de esta noche, te adivino
y respiro mi tregua y me contento
por dar vuelo a tu nombre… sin destino
La Noble Flor que Ciega Sacrifica...

La noble flor que ciega sacrifica
sus pétalos al tacto descuidado
sin querer o queriendo no ha pensado
en el quebranto que ello significa.
Derrama su perfume simplemente
por su naturaleza inevitable,
sus virtudes la vuelven deseable
para el vil que la corta indiferente.
Que de espinas el cardo es coronado
para dañar la mano tendenciosaque
por afán confúndelo con rosa.
Permanente el dolor, desconsolado
el llanto por aquella pobre hermosa
resignada a la muerte presurosa.
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